
El Papa no animó a proseguir nuestro camino para hacer luz sin lagunas y en manera coherente para llegar a alcanzar la verdad.
El Papa Benedicto XVI recibió hoy con 'gran pena, mucho interés y profunda conmoción' la información sobre los casos de abuso sexual contra menores de parte de clérigos católicos en Alemania, reveló Robert Zollitsch.
El presidente de la Conferencia Episcopal alemana se reunió en privado con el Papa en El Vaticano para analizar la crisis que ha afectado a la Iglesia en ese país europeo, a causa de la revelación de decenas de casos de pederastia clerical.
En rueda de prensa el también obispo de Friburgo reveló que tuvo un "diálogo fructífero" con el pontífice sobre el tema, a quien transmitió "la turbación" de todos los prelados alemanes ante los abusos en instituciones católicas.
"He informado al Papa sobre las medidas que estamos adoptando, agradezco por haberme animado a la puesta en práctica de las medidas de prevención en manera decidida y valiente", indicó.
Afirmó que pidió "perdón semanas atrás a las víctimas y ahora lo repito. Queremos sacar a la luz la verdad sin falso respeto hacia nadie, incluso cuando nos enteramos de eventos de decenas de años atrás, porque las víctimas tienen derecho".
Zollitsch informó que en la actualidad la conferencia a su cargo realiza una evaluación de las normas adoptadas para evitar la pederastia, medidas que contemplan atención humana y pastoral, además de mecanismos de prevención.
No descartó la posibilidad de agregar "nuevas ayudas" para las víctimas y sus familias, por ejemplo indemnizaciones económicas.
"Ningún otro país, a excepción de Austria, ha adoptado normas similares. En cada diócesis de Alemania existen personas de contacto a las cuales dirigirse, reforzaremos la prevención impulsando una mayor cultura de la vigilancia en parroquias y escuelas", apuntó.
Negó haber analizado con el líder católico el caso específico de denuncias de abuso en el coro de los niños cantores de la catedral de Ratisbona, del cual el hermano del pontífice, Georg Ratzinger, fue director durante años aunque sin tener conocimiento de los abusos.
Aseguró que los obispos asumen su propia responsabilidad porque "no podemos excusar nada de lo ocurrido", pero aclaró que los últimos casos de abuso contra menores en el pasado que han salido a la luz en su país van más allá del ámbito de la Iglesia.
El prelado ofreció todo el apoyo eclesiástico a las investigaciones penales llevadas a cabo por el Estado e invitó a todas las personas que trabajan en instituciones católicas a denunciar ellos mismos cuando existan indicaciones de delito o cuando tengan sospechas.
Rechazó que los procedimientos penales estén subordinados a los procesos jurídicos eclesiales y subrayó que el resultado de los juicios al interior de la Iglesia no influyen en el apoyo que los obispos deben dar a las autoridades civiles.
"El Papa no animó a proseguir nuestro camino para hacer luz sin lagunas y en manera coherente para llegar a alcanzar la verdad, nos apoyó a continuar la aplicación de las normas y mejorar si es necesario", dijo.
Añadió que "salgo reforzado del coloquio de hoy para proseguir en el camino de sanar las heridas del pasado y prevenir las futuras".